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Cuando llegamos a la casa, luego de un largo día de trabajo, lo primero que hacemos es abrir el refrigerador, y cuando está lleno de helados, trozos de pizza y chocolates, hace que fallemos en nuestra alimentación.
La clave es llenar nuestra cocina con alimentos sanos, naturales, de fácil preparación, de manera que podamos calmar el hambre con platillos saludables, que mejoren nuestra digestión, nuestro peso y nuestra salud en general.

HARINAS REFINADAS: Se encuentran en alimentos populares como pizzas, pastas, galletas y pasteles. La harina se compone de hidratos de carbono de rápida absorción que otorgan pocas o nulas cantidades de vitaminas y fibra. Su sabor puede generar adicción y como consecuencia obesidad y diabetes.

COMIDA RÁPIDA: De igual forma que los alimentos fritos, éstas contienen grasas de origen artificial. Abusar de este tipo de grasas aumenta los niveles de colesterol malo, los triglicéridos en la sangre y el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.

BEBIDAS ENERGÉTICAS: Esta clase de productos elevan la presión sanguínea y el ritmo cardíaco, lo que puede provocar un colapso en el sistema y, como consecuencia, un paro cardíaco. Una lata de estas bebidas contiene altos niveles de cafeína que causan adicción, ansiedad, deshidratación, gastritis, insomnio, entre otros síntomas. Y mezcladas con alcohol son más peligrosas.

SOPAS INSTANTÁNEAS: El Colegio Mexicano de Nutriólogos asevera que su consumo frecuente es peligroso para quienes padecen de presión arterial alta o diabetes debido a que contiene la mitad de sodio que una persona sana necesita en un día. Además, contiene un aditivo llamado glutamato monosódico, una sustancia que crea adicción.

REFRESCOS: Facilitan la presencia de diabetes, ya que incluyen una gran cantidad de azúcares. Asimismo, dañan el esmalte de los dientes y, posteriormente, pueden causar la pérdida de estos. Además, se ha demostrado que los refrescos light frenan la pérdida de peso de las personas que están a dieta. Una lata de refresco tiene alrededor de 10 cucharadas de azúcar y colorantes de caramelo que están relacionados en un 58% con el riesgo de desarrollar cáncer.

QUESO TIPO AMERICANO: una mezcla de grasas de leche, sólidos, una pequeña cantidad de suero de leche y demasiado colorante vegetal. Su contenido es tan alto en sodio y grasa que se asemeja más a la carne con grasa que a cualquier alimento hecho a base de lácteos.

EMBUTIDOS: como el jamón de cerdo, longaniza, salami y mortadela son alimentos con un alto contenido de grasas, sobre todo saturadas. El aporte de grasas saturadas es de 10-13 gr por 100 gr. de estos alimentos y uno considera saludable un alimento que contenga menos de 1.5 gr. El gran aporte de grasas saturadas de estos alimentos aumenta considerablemente el riesgo de presentar sobrepeso, obesidad y enfermedades cardiovasculares como infartos cardiacos y accidentes cerebro vasculares. Por otro lado, los embutidos presentan una gran cantidad de nitratos, los que al consumirlos en exceso pueden tener un efecto cancerígeno.

MARGARINA: es alta en sal y contiene una mayor parte de grasas transgénicas, que aumentan los niveles de grasa en la sangre y pueden obstruir las arterias y producir enfermedades del corazón. Tu mejor opción sería consumir aceite de oliva, o disfrutar con medida de la mantequilla.

ALIMENTO ENLATADO: contienen butilhidroxianisol y hidroxitolueno butilado, ingredientes utilizados cono conservadores para alimentos como las papas fritas y cereales. El consumo en altas dosis puede afectar el tamaño de los ovarios y su capacidad de producir ciertas hormonas. Estudios han revelado que estos ingredientes afectan las habilidades motoras y produce tumores en pulmones e hígado.

ALIMENTOS CONGELADOS: Su componente principal es la sal, lo cual aumenta considerablemente los niveles de sodio, que afectan la presión sanguínea y pueden producir eventos cardíacos como los infartos. Además, los alimentos congelados son sometidos a un intenso proceso durante su preparación que los lleva a perder todo el contenido nutricional.

LECHE ENTERA: Si bien el calcio es indispensable para el organismo, la grasa que tiene la leche aumenta el peso de nuestro cuerpo. Un vaso de 250 mililitros de leche entera contiene 175 calorías. Sumado con 100 gramos de cereal, da como resultado: 555 calorías.

JARABE DE MAÍZ DE ALTA FRUCTUOSA: El enemigo público número uno de cualquier persona que quiera comer saludable. ¿Por qué? Muy sencillo; porque es un endulzante alto en calorías, creado mediante un proceso químico, que aumenta problemas de salud como la hipertensión y esto es solo el inicio.Te preguntarás por qué si es tan dañino, es utilizado popularmente para endulzar toda clase de alimentos, pues eso también es fácil de responder: porque es más barato que el azúcar y se disuelve muy bien.

ADEREZO: Una ensalada puede convertirse en un producto con altos niveles de calorías si se acostumbra a echar sobre ella una excesiva cantidad de aderezo, según un estudio de la Universidad de Purdue, algunos aderezos procesados como: césar, ranch, entre otros, contienen más de 60 calorías por cucharada.

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