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Antibiótico, palabra que la mayoría ha escuchado y que habitualmente confundimos con cualquier medicamento.

Pero ¿qué es un antibiótico?

Es una sustancia química que mata e impide el crecimiento de microorganismos (microbios). Resaltando que su función es la de tratar infecciones bacterianas y no las infecciones virales.

Consecuencias de tomar un antibiótico para tratar una infección viral:

• No cura la infección

• No evitará que otras personas se contagien

• Puede provocar efectos secundarios innecesarios y perjudiciales

• Promueve la resistencia a los antibióticos

Si tomas un antibiótico cuando tienes una infección viral, este atacará las bacterias presentes en tu cuerpo, incluso las bacterias buenas o las que ni siquiera están causando la enfermedad. Este tratamiento mal dirigido puede hacer que las bacterias inofensivas desarrollen propiedades resistentes a los antibióticos, las cuales pueden pasar a otras bacterias, o que sean reemplazadas por bacterias potencialmente dañinas.

Cuando un antibiótico ya no tiene efecto, se dice que esas bacterias son resistentes a los antibióticos, y eso es uno de los problemas de salud más preocupantes del mundo, destacan algunos especialistas.

Se dice que una bacteria ha desarrollado resistencia cuando ésta permite eliminar o modificar un antibiótico específico, impidiendo que éste sostenga su capacidad para destruirla o detener su crecimiento.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la resistencia a los antibióticos representa una de las mayores amenazas para la salud mundial.

Cabe resaltar que, dependiendo la manera en que se utilizan los medicamentos, es cómo influye la rapidez y el grado en que se produce la resistencia.

La Clínica Mayo, comparte que el uso excesivo de antibióticos (especialmente si se toman, aunque no sean el tratamiento adecuado) promueve la resistencia a los antibióticos.

De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, entre un tercio y la mitad de los antibióticos que la gente consume son innecesarios o inadecuados.

Datos históricos

La resistencia bacteriana a antibióticos no es un fenómeno nuevo. En 1945 se reportó por primera vez la evidencia de resistencia a la penicilina en la bacteria Staphylococcus aureus (bacteria anaerobia, causa infecciones de la piel y de los tejidos blandos). En el 2010 se notificaron por lo menos 440,000 casos nuevos de pacientes con tuberculosis en los cuales se encontró que la bacteria Mycobacterium tuberculosis causante de esta enfermedad presentó resistencia a múltiples antibióticos.

Además, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) se reportó que esta bacteria resistente fue identificada en 69 países. Muchos microorganismos hospitalarios son resistentes a múltiples antibióticos poniendo en peligro la vida de pacientes internados que ingresan por cualquier causa y que son infectados por dichos gérmenes

La OMS advirtió que la resistencia a los antibióticos es cada vez más común y si no se toman acciones en todos los países, para el año 2050 las muertes relacionadas con la resistencia antimicrobiana podrían superar las defunciones por cáncer.

Consecuencias de la resistencia a los antibióticos

• Enfermedades más graves

• Recuperación más prolongada

• Hospitalizaciones más frecuentes o por más tiempo

• Más consultas con el médico

• Tratamientos más caros

¿Cómo resolver este problema?

Los antibióticos farmacéuticos solo deberían utilizarse en infecciones graves. Su uso indiscriminado ha fortalecido a virus, hongos y bacterias.

LOS ANTIBIÓTICOS NATURALES ¡SÍ EXISTEN!

Aunque muchas personas no lo saben, existen plantas que tienen la capacidad de combatir bacterias y algunos virus sin necesidad de sufrir los efectos secundarios que algunos medicamentos causan. Estos antibióticos naturales combaten exitosamente ciertas infecciones.

Según estudios publicados por la Universidad de Eldoret, Kenia; muchas comunidades de ese país utilizan las plantas medicinales para curar enfermedades y resultan ser muy efectivas. Además, fortalecen sus defensas. Algunas personas prefieren los antibióticos naturales porque los de origen farmacéutico afectan el intestino.

Hay muchos alimentos que por la combinación de los compuestos que los forman y sus propiedades naturales, refuerzan el sistema inmune e incluso atacan enfermedades específicas.

Los antibióticos naturales han sido utilizados desde siempre; sin embargo, hemos perdido ese conocimiento y sus bondades al privilegiar el uso de los antibióticos farmacéuticos.

Muchas veces no se necesitan recetar estos fármacos y las dolencias se pueden solucionar con alternativas naturales: hay algunos alimentos o plantas que pueden vencer a las bacterias y ayudarte a cuidar la salud…

AJO

Contiene más de 60 componentes antivirales y antibacterianos, que no solo curan, sino que previenen todo tipo de infecciones, de dos maneras, aplicado directamente sobre heridas o ingerido que te librará de cualquier molestia.

Es rico en alicina. El ajo sería tan efectivo como un antibiótico de amplio espectro para tratar diversas infecciones, asegura el Dr. Serge Ankri, del Instituto Weizmann de Ciencias, en Israel.

ACACIA

Es una planta útil contra infecciones en la piel, infecciones urinarias y para desinfectar heridas. Y esto se debe a que el extracto de acacia tendría un efecto antibiótico de amplio espectro, gracias a sus alcaloides, asegura la Dra. Norma Cudmani, del Hospital Dr. Nicolás Avellaneda, en Buenos Aires, Argentina.

ALOE VERA O SÁBILA

La Dra. Asma Bashir, del Stem Cell Research Center en Pakistán, encontró que la sábila ayudaría a tratar problemas de la piel, como acné, forúnculos e infecciones por bacterias y hongos. El gel del aloe vera o sábila tiene cerca de 70 activos, entre antiinflamatorios, antibacteriales y antimicóticos.

EQUINÁCEA

Según el Dr. Lawrence Wilson, del Instituto Tecnológico de Massachusetts, “La equinácea, en extracto o en infusión, sería una gran aliada para combatir diversas infecciones, pues contiene activos que atacan tanto a bacterias como a virus, al mismo tiempo que fortalece el sistema inmune.

EUCALIPTO

El aceite de eucalipto es efectivo para tratar diversas infecciones en las vías respiratorias. La Dra. Angela Sadlon, de la Clínica Tahoma en Seattle, EE. UU. explica que este aceite es rico en cineol, sustancia con propiedades antibióticas y antivirales de amplio espectro, además de ser analgésico e inmunoestimulante.

JENGIBRE

Consumir jengibre en infusión o en los alimentos ayudaría a combatir infecciones orales, estomacales e intestinales. El jengibre es rico en gingerol, por lo cual, cuenta con poderosos efectos antibacteriales y antimicóticos, además fortale el sistema inmune, de acuerdo con la Dra. Miri Park, del Instituto Coreano de Biociencia y Biotecnología,

SELLO DE ORO

Esta planta es rica en berberina, una sustancia capaz de combatir bacterias, virus y hongos. Si se toma como infusión, ayudaría a combatir infecciones urinarias, y también puede utilizarse como tintura o jarabe contra infecciones en la garganta o en la piel, explica la Dra. Pina Lo Giudice, directora de la Clínica Inner Source.

MIEL

La miel sería útil en el tratamiento de infecciones, asegura el Dr. Sebastian Zaat, del Academic Medical Center en Amsterdam, Holanda. Esto es gracias a una proteína llamada defensina, la cual combatiría bacterias, hongos y virus. La miel puede tomarse para tratar infecciones en la garganta o aplicarse sobre la piel.

CURCUMA

La cúrcuma es una especia muy utilizada en la medicina tradicional gracias a sus propiedades antiinflamatorias, antisépticas, antibióticas y analgésicas.

¿Cómo utilizarlo?

Como antibiótico, la cúrcuma se utiliza para prevenir y combatir la bacteria Helicobacter pylori, común en las úlceras gastroduodenales y otras infecciones.

REGALIZ

Según un estudio publicado en Journal of Natural Products, la raíz de regaliz contendría sustancias capaces de aniquilar a las principales bacterias causantes de caries y problemas en las encías. El extracto de regaliz sería de gran ayuda para mantener dientes y encías saludables, tanto en niños como en adultos, asegura el Dr. Stefan Gafner, de la Sociedad Americana de Química.

ACEITE DEL ÁRBOL DEL TÉ

Este aceite tiene poderosos efectos antibacteriales, por lo que puede ser aplicado sobre la piel para combatir el acné y diversas infecciones, y también sería útil como desinfectante y antiséptico, asegura el Dr. Haekyun Park, de la Universidad Chosun, en Corea del Sur. Este árbol es propio de Australia, y no está relacionado con el té, de donde se obtiene la bebida.

VENTAJAS DE ANTIBIÓTICOS NATURALES

No generan resistencia en las bacterias. Usando adecuadamente los antibióticos, podremos evitar que surjan más bacterias resistentes. Para ello, hay que tomarlos sólo cuando sea necesario, y hacerlo hasta completar el tratamiento. También sería útil optar por antibióticos herbales en caso de infecciones ligeras para no recurrir a los antibióticos químicos.

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