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De acuerdo con un artículo, llamado “An appropriate feeding to improve the health and to avoid chronic diseases”, publicado en la Revista Cubana de Medicina General Integral, 2010, las características de la alimentación adecuada, son las siguientes….

Las categorías de alimentos y sus proporciones diarias varían para las personas que tienen diferentes condiciones de salud:

Cereales enteros (integrales). Aproximadamente 40-60%.

Existen diferentes variedades de granos disponibles, desde el arroz integral a la avena molida. Tradicionalmente son la base de la dieta diaria en las culturas de todo el mundo, los granos enteros constituyen el alimento más importante. Se permiten alimentos que contienen al menos 51% de cereales integrales (y son también bajos en grasas saturadas) para mejorar la salud, porque su consumo está relacionado con menor riesgo de enfermedades cardiovasculares, de ciertos cánceres y de diabetes mellitus tipo 2.

Vegetales. Aproximadamente 20-30%.

Una variedad de vegetales de hojas y tubérculos constituyen un suplemento importante de cada comida. Ricos en calcio, beta caroteno, complejo B, vitamina C, y muchos otros micronutrientes vitales.

Leguminosas o frijoles. Aproximadamente 5-10%.

Son importantes para proveer proteína de origen vegetal a la dieta diaria y constituyen una buena fuente de minerales. Se puede comer frijoles negros, colorados, garbanzos, lentejas, judías y otros en pequeñas cantidades diariamente.

El punto central de la alimentación adecuada para mejorar la salud también está en la forma de cocinar los alimentos, seguida por los ejercicios y el estilo de vida. Cada día se puede escoger los tipos de alimentos que se quieran comer, cómo se cocinaran, que debe ser preferiblemente: hervidos, asados, al horno, al vapor, y tratar siempre de evitar o disminuir los alimentos fritos. Además, la cantidad que se comerá y la calidad de los productos a usar, que deben ser lo más naturales y orgánicos posible. De esta manera la alimentación diaria tiene el poder de mejorarnos o de hacer que no enfermemos. Se puede mantener la salud o acelerar su declinación, es la decisión de cada cual.

Si no se planifica la dieta diaria el desarrollo es limitado. Muchas personas tienen la idea que la macrobiótica se sustenta principalmente con arroz integral y están equivocadas porque existen además otros alimentos alcalinos. El arroz integral es ciertamente importante para que la dieta sea óptima, por su alto valor nutricional.

El arroz integral (o también denominado “arroz con cáscara”) es un tipo de grano entero o parcialmente molido y es más perecedero por su contenido elevado en nutrimentos. Tiene un sabor semejante a las nueces. En muchas regiones de Asia (China, Corea, Japón, otros) el arroz integral en el pasado era raramente ingerido excepto por los enfermos, los ancianos y como tratamiento para evitar la constipación. Actualmente ha sido reconocido su valor curativo para muchas enfermedades, por su contenido nutricional.

Alimentos ácidos, alcalinos y antioxidantes.

La alimentación debe mantener un equilibrio entre los alimentos ácidos y los alcalinos, pero en las personas enfermas y también para evitar enfermedades se debe aumentar la ingestión de alimentos alcalinos y tratar de disminuir o evitar los ácidos. El organismo humano trabaja en forma correcta en un medio neutro ligeramente alcalino (pH 7-7,4). Los residuos tóxicos del metabolismo son generalmente ácidos y por ello son eliminados.

Alimentos ácidos: El azúcar, café, carnes, harinas refinadas, huevos, leche de vaca. Las bebidas alcohólicas acidifican el medio interno.

El tomate tiene atributos muy positivos, contiene vitamina C y además licopeno, que es un pigmento vegetal, soluble en grasas, que aporta el color rojo característico también a las sandías y en menor cantidad a otras frutas y verduras. Pertenece a la familia de los carotenoides como el β-caroteno, sustancias que no sintetiza el cuerpo humano, sino los vegetales y algunos microorganismos y enzimas que protegen contra el cáncer, sobre todo, el de próstata por su alto poder antioxidante. Se puede apreciar el valor de estos vegetales como componentes apropiados de una dieta regular. Como parte de una dieta contra el cáncer, los tomates maduros pueden producir beneficios.

Alimentos alcalinos: Verduras frescas, miel, pasas, derivados de soya, col, zanahoria, cebolla, entre otros.

George Osawa, el padre de la macrobiótica en el Oriente dijo “come lo que quieras – la macrobiótica no prohíbe nada”. Osawa propuso una serie de dietas detoxificadoras a base principalmente de arroz integral que pueden ser utilizadas para eliminar toxinas del cuerpo, pero por períodos limitados de tiempo en las personas enfermas, sobre todo las que tienen enfermedades graves. Dijo que había sobrevivido al sistema de la prisión militar japonesa durante la Segunda Guerra Mundial por vivir enteramente con un plan alimentario de arroz integral hervido, que los guardias permitían que su esposa entrara a la prisión por considerar tal alimento como insuficiente. Ellos permitieron el arroz integral porque creían que Osawa iba a enfermarse y morir.

Todas las comidas macrobióticas consisten de alimentos que representan los 5 sabores, todos los colores pueden estar representados, marrón, verde, amarillo, rojo. Los postres de frutas cocidas fueron preconizados por Osawa pero sin agregarle azúcar, sino utilizando alimentos alcalinos (caramelización de vegetales). Hay que mantener una variedad de alimentos en cada comida. Con esta alimentación no se debe tener indigestión. Es una dieta con la base fundamental para lograr una estrategia de supervivencia personal. El té verde, se puede ingerir diariamente como agua común por su alto poder antioxidante lo que ayuda al organismo a combatir los radicales libres y evitar enfermedades crónicas.

Alimentación adecuada para combatir el cáncer

Para combatir el cáncer se recomienda una dieta estricta vegetariana natural:

  1. Jugos de frutas naturales. Existe la teoría de que el cáncer es producido por la ingestión de alimentos basados en excesos de proteínas como carnes rojas, jamón, leche y los productos derivados de la leche; papas, alimentos procesados, ricos en grasas saturadas, productos de granos refinados: harinas y azucares). Por esto se plantea que esos alimentos deben ser disminuidos o evitados.
  2. Pescado u otra carne blanca (mariscos, pollo, conejo, ancas de rana) en pequeñas cantidades.
  3. Cereales integrales 55 % (trigo, maíz, arroz, millo, cebada, centeno).
  4. Semillas de granos.

Alimentación adecuada y diabetes mellitus

El arroz integral y otros cereales integrales disminuyen sustancialmente el riesgo de padecer diabetes mellitus tipo 2. Aquellas personas que deseen mejorar y controlar su diabetes tienen que proponerse hacer esta alimentación saludable.

Los cereales integrales son una fuente rica en magnesio, mineral que actúa como cofactor de más de 300 enzimas e incluye las involucradas en la secreción de insulina y su utilización por el organismo.

Las personas enfermas de diabetes mellitus deben retirar de su dieta los azúcares refinados, las grasas saturadas y las harinas refinadas, aumentar la ingestión de vegetales como los de hojas, y algunas frutas, en pequeñas porciones. Tener presente que tienen que cambiar de manera radical de su estilo de vida, evitar el estrés y realizar ejercicios físicos moderados.

Protección contra las enfermedades cardiovasculares

Existen varios tipos de grasas que tienen diversos efectos para el organismo (ejemplo: las grasas saturadas y los ácidos grasos trans los cuales están relacionados con el incremento del riesgo de enfermedades cardiovasculares, mientras que los ácidos grasos omega 3 presentes en el pescado y vegetales, disminuyen este riesgo). Los cereales integrales son saludables, mientras que otros como los cereales refinados y sus productos no lo son.

La fibra dietética presente en los alimentos integrales tiene entre sus componentes a la lignina que es un tipo de fitonutriente especialmente abundante en los cereales integrales, y que es convertida por la flora bacteriana intestinal normal en enterolactona que protege contra el cáncer de mama y contra las enfermedades cardiovasculares. Además de los cereales integrales, las nueces y semillas son fuentes ricas en lignina; los vegetales y las frutas. Las mujeres que ingieren más calabaza y vegetales de hojas tienen altos niveles de enterolactona en sangre.

Síndrome metabólico

La obesidad es una enfermedad que a nivel mundial ha tomado proporciones epidémicas. Los granos refinados y sus productos como las harinas blancas, galleticas, dulces, pastas y arroz blanco están relacionados no solamente con la ganancia de peso sino con el incremento del riesgo a la resistencia a la insulina, precursor de la diabetes tipo 2 y el síndrome metabólico.

Mientras más alimentos como cereales integrales se comen, hay mayor protección contra esas enfermedades. El síndrome incluye obesidad visceral, bajos niveles del factor protector llamado colesterol de alta densidad (HDL colesterol), hipertrigliceridemia e hipertensión arterial.

En un estudio se analizaron los datos de 2 800 participantes (Estudio Framingham), y se encontró que la prevalencia de resistencia a la insulina y síndrome metabólico fue significativamente más baja entre las personas que se alimentaban de cereales integrales. Los sujetos que tenían índice glucémico más alto, se alimentaban de productos refinados y presentaban en un porcentaje elevado el síndrome metabólico

 

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