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Aguacate: Un estudio publicado en el Journal of Rheumatology, demostró como los compuestos activos presentes en el aceite de aguacate tienen la capacidad de frenar la degradación del cartílago y promover su reparación. Además, este alimento ayuda a quemar especialmente las grasas trans y los compuestos que dañan tu organismo, de acuerdo con la Asociación Médica Hispanoamericana de California.

Fresa: La quercetina es parte de un grupo de pigmentos vegetales llamados flavonoides que dan su color característico a las fresas. De acuerdo con University of Maryland Medical Center, la quercetina actúa como un antihistamínico y un agente antiinflamatorio y puede ayudar a protegerte del cáncer y enfermedades del corazón. También, un estudio de la American Heart Association publicado en la revista Circulation, concluyó que comer tres o más porciones de arándanos y fresas a la semana puede ayudar a las mujeres a reducir hasta un tercio el riesgo de sufrir un ataque al corazón.

Arándanos: Estudio realizado en Hospital General Universitario de Valencia, comprobó que si se consumía de tres a seis meses arándanos rojos como complemento alimenticio se conseguía reducir de manera significativa infecciones urinarias (cistitis). Estudio llevado a cabo en la Escuela de Medicina de Harvard, las personas mayores que consumen grandes cantidades de arándanos (y fresas) son menos propensas a sufrir enfermedades neurodegenerativas, como demencia o alzhéimer.

Melón: Por su alto contenido en agua y su aporte de fibra y potasio, el melón posee una acción diurética y ligeramente laxante, con lo que ayuda a eliminar los desechos del organismo. Esto lo convierte en un buen aliado de la piel y lo hace recomendable para personas que sufren afecciones de vasos sanguíneos y corazón o retención de líquidos. Tiene también un efecto beneficioso en los casos de reumatismo, artritis y gota.

Uvas: De acuerdo con Medical News Today, el alto contenido de fibra y potasio en las uvas ayuda a reducir el riesgo de accidente cerebrovascular y la muerte asociada con la enfermedad cardíaca isquémica.

Kiwi: Según un estudio desarrollado por investigadores del Hospital Universitario de Oslo (Noruega) consumir tres kiwis al día podría ayudar a reducir el riesgo de padecer hipertensión. Los investigadores atribuyen los efectos positivos de esta fruta a su contenido en luteína, una sustancia con propiedades antioxidantes.

Limón: La autora de “The Herbal Drugstore”, Linda B. White, señala que el jugo de limón aporta ácido ascórbico o vitamina C que ayudan a expulsar las flemas de la garganta que provocan la tos y también fortalece el sistema inmune

Papaya: Según un estudio de la Universidad de Karachi, el consumo de semillas y pulpa de papaya, pueden contribuir a la prevención de insuficiencia renal. Además, las semillas son eficaces contra los parásitos y las amebas, debido a que contienen grandes cantidades de enzimas proteolíticas y carpaine (alcaloide)

Sandía: Rica en licopeno, poderoso anticancerígeno. Además, cuenta con cucurbitacina, compuesto químico que ayuda a prevenir el cáncer. Según el International Journal of Health Sciences es capaz de inhibir la proliferación de las células cancerígenas.

Hígado: Según un estudio del Hospital General de Massachussetts en conjunto con la Universidad Hebrea de Jerusalén, posee naringenina, la cual, aumenta la sensibilidad de la insulina, esto permite que hígado sea capaz de descomponer ácidos grasos.

10 VERDURAS

Alcachofa: De acuerdo con la Universidad de Maastricht, contienen inulina, carbohidrato que contribuye a reducir la cantidad de grelina -la hormona del hambre- que produce el cuerpo. Gracias a esta propiedad, el organismo enfocará su energía en quemar calorías

Berros: Anteriormente se hizo un estudio en The American Journal of Clinical Nutrition en el año 2007 en el que se comprobó como un consumo regular de berro ayuda a reducir en gran medida el impacto negativo que tienen los radicales libres en nuestro organismo, mejorando la capacidad defensiva del cuerpo o lo que es lo mismo, reforzando el sistema inmune.

Los berros contra el cáncer son un alimento por lo tanto que ayuda a prevenir esta enfermedad, incluidos dentro de una alimentación alcalina, sino de poco serviría comerlos al igual que tampoco serviría comer algún otro alimento alcalino si nuestra alimentación fuera ácida.

Espinaca: El Instituto Karolinska de Estocolmo, Suecia, demostró que los nitratos inorgánicos, presentes en las espinacas, tras entrar en contacto con las bacterias bucales producen óxido nítrico. Este óxido tiene un efecto vasodilatador en las arterias, lo que ayuda abrirlas y mejorar su función.

Betabel: Según un estudio del Center for Integrated Medicine, es rica en magnesio, zinc y calcio. Con ello, el proceso de eliminación de toxinas del cuerpo sufre una aceleración. En 2012 se publicó un interesante estudio clínico a gran escala en la revista New England Journal of Medicine, donde se explicaba que los pacientes que fueron tratados con antioxidantes que proporciona el betabel, mostraban una mejoría significativa al reducirse los niveles de grasa en el hígado y la propia inflamación. Esto se debía en especial a un tipo de antioxidante, la betalaína, adecuada también para prevenir el envejecimiento.

Calabacín: Gracias al contenido en potasio del calabacín (295 miligramos) es posible disminuir los riesgos de sufrir un de accidente cerebrovascular y de contraer una enfermedad cardíaca. Además, su aporte en vitamina C que es antioxidante, ayuda a que los glóbulos funcionen mejor, y a reducir la presión arterial.

Perejil: El perejil es una hierba potente y diurética, que purifica los riñones. Promueve el aumento de la producción de orina para ayudar a eliminar las bacterias y los gérmenes de los riñones. El perejil debe su efecto diurético a sus compuestos de apiol y miristicina. Un estudio de 2002 publicado en el Journal of Etnofarmacología encontró que personas que consumieron el extracto de semilla de perejil produjeron significativamente más orina durante un período de 24 horas que los que bebieron agua.

Nopal: El investigador Patrick Mailloux, del Centro de Investigación de Estudios Avanzados (Cinvestav), comprobó tres beneficios que brinda el nopal: mayor tolerancia a la glucosa, aumento en la capacidad antioxidante, y la reducción de niveles de colesterol. El nopal es una verdura que contiene mucha fibra, la cual puede contribuir a nivelar la glucemia, de ahí que el nopal esté ganando mucho adepto entre las personas con diabetes.

Lechuga: Posee una acción aperitiva, estimulando las glándulas digestivas, así como una suave actividad laxante por su contenido en fibra. Debido a que drena el hígado, ejerce una acción depurativa general del organismo. También posee propiedades hipoglucemiantes (reduce el azúcar en sangre), lo que hace aconsejable su consumo por los diabéticos.

Pepino: Un estudio del American Journal of Clinical Nutrition, reveló que tiene grandes beneficios para la salud; su valor nutricional se concentra en su cáscara y aporta 16 calorías en 100 gramos. Por esta razón puedes quemar grasa con él. Además, es un gran diurético, facilita la eliminación de líquidos y elimina la inflamación, ya que contiene un antioxidante llamado quercetina.

Ajo: contiene antioxidantes que sostienen los mecanismos de protección del cuerpo contra la oxidación. Se ha demostrado que las dosis elevadas de suplementos de ajo aumentan las enzimas antioxidantes del ser humano, además de reducir considerablemente el estrés oxidativo en personas con hipertensión. Los efectos combinados de reducción de colesterol y presión sanguínea, así como las propiedades antioxidantes, pueden ayudar a prevenir enfermedades cerebrales comunes como el Alzheimer y la demencia.

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